Culpables
Creo que todos nos sentimos un poco culpables después de leer la sentencia del juez Madrid, quien califica de homicidio la muerte de Frei Montalva.
Culpables por no haber creído que algo así era posible, menos con un ex Presidente de la República. Culpables por no haber hecho nada cuando esto ocurrió. Culpables por no haberle creído a Carmen Frei y a Eugenio Ortega, cuando empezaron a reclamar por una investigación. Culpables por no haber creído en lo que mostró Informe Especial hace ya varios años. Culpables, en fin, por haber cerrado los ojos, quizás como una manera de resistir la pérdida de la fe en el ser humano, quizás porque queríamos retomar nuestras vidas, quizas porque deseábamos reestablecer la convivencia.
Pero nos equivocamos. Nos equivocamos igual como los que quisieron dar la espalda al holocausto nazi, o frivolizarlo, o explicarlo; todo aquello que tan magistralmente denuncia Primo Levi…
Si ya fuimos culpables, saquemos al menos las lecciones. La primera: no importa cuanto tiempo dure, hay que conocer la verdad y hacer justicia. Segundo: hay que creer en los familiares, en su intuición, en su tozudez, y darles las gracias por lo que han hecho por nosotros, pese a nuestra indiferencia y a veces nuestro rechazo. Tercero: los abogados que han estado con los familiares, que no los han abandonado, merecen otro homenaje, pues sin ellos los familiares hubiesen desfallecido y no habríamos llegado a donde estamos. Cuarto: qué sano que sean nuestros tribunales los que estén haciendo verdad y justicia, no entes extranjeros, y que ellos hayan encontrado la manera de sortear las limitaciones que impone la ya insostenible ley de amnistía. Y quinto: qué bueno que la Presidenta inaugure en los próximos días el Museo de la Memoria, y qué ejemplo han dado Carlos Peña defendiéndolo, y Arturo Fontaine y Oscar Godoy participando en su directorio.
Me pregunto: ¿alguien se atreve hoy a seguir cuestionando el MUSEO DE LA MEMORIA?; ¿alguien va a seguir –como lo hace Carlos Williamson hoy en El Mercurio, en un alegato que por su oportunidad es patético– insistiendo que no hay memoria sin una explicación de los hechos, como si en Auschwitz hiciese falta una explicación de los origenes del nazismo como consecuencia de la inestabilidad alemana después de la 1a Guerra Mundial y la amenaza comunista con la Revolución Rusa?
Lo que hemos sabido sobre el caso Frei Montalva parece haber puesto las cosas en su lugar, y demuestra hasta dónde hemos sido capaces de llegar en materia de verdad y justicia en Chile. Nos sentimos apenados y culpables, pero orgullosos.
EUGENIO TIRONI (1951) es doctor en sociología de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, París. Investigador de Cieplan. Profesor del Instituto de Sociología de la Universidad Católica de Chile y del Magister en Comunicación Estratégica de la Universidad Adolfo Ibáñez. Miembro del Consejo Superior de la Universidad Alberto Hurtado. Ha sido autor o coautor de 20 libros, el último de los cuales es Palabras Sueltas (Mercurio-Aguilar, 2008).
