Archivo

Entradas Etiquetadas ‘franja’

Sobre la Franjas

Domingo, 15 de Noviembre de 2009

Bueno el debate de Tolerancia Cero sobre la Franjas. Al menos, lo mejor que se ha escuchado hasta ahora. Es cierto que es todavía temprano para evaluarlas. Aquí las candidaturas van soltando piezas dosificadamente, para ir así desplegando una historia; un relato acerca del país y del candidato. Y hay que mantener la atención del telespectador, que no resistirá que se le repita cada vez lo mismo, o lo mismo con variaciones.

Sé que soy poco objetivo; pero como dijo Eichholz  en TO,  en el caso de Frei la historia es clara: Chile y los chilenos han avanzado gracias a la conjunción entre el esfuerzo de las personas y sus familias y lo que ha hecho la Concertación, y lo q Frei ofrece es seguir esta senda para lograr que cada uno pueda vivir mejor. Nada más, nada menos.

¿Cual es la historia de los otros? No me queda claro….

Author: Eugenio Tironi Categories: General Tags:

Partió la Maratón

Sábado, 14 de Noviembre de 2009

Partieron las Franjas. Aún es muy temprano para una evaluación, pues se equivocan los que creen que está es una carrera de 100 mts planos que se juega en gran parte en la largada. Esta es una maratón que dura 30 días, en los cuales hay que mantener la atención del telespectador y mantener una estructura narrativa que lo vaya envolviendo. Pero aún así, cada Franja mostró la identidad que hay detrás.

Sorprendió Arrate, por su honestidad, humanidad y sencillez, así como por la efectividad de su mensaje. Es lo mismo que ha mostrado Arrate en los debates, pero llevado a la Franja. Con mucho testimonio, que es un recurso fácil, pero que puede aburrir. Y con una idea que bien realizada puede ser genial, como es la “teleserie” en clave de humor.

No sorprendió Piñera. Una excelente factura, como era de preveer. Una mimetización con la Concertación histórica, que es lo que sus publicistas han venido anunciando y buscando en forma casi grotesca. Bueno lo de Piñera escuchando (gran trabajo de coaching…). Pero así y todo, uno no siente que tenga alma. Es más: el exceso de perfección atenta contra esto. Es lo opuesto al caso de Arrate, donde la economía de recursos hace brotar la humanidad: aquí, su exceso, la aplasta.

Marco-Enríquez también me sorprendió, pero no por lo innovador sino por lo tradicional. Ese discurso inicial con promesas parece sacado de una campaña de la vieja Europa del Este. El gag de la cachetada me hizo recordar lo de Gregory Cohen en el NO. Y ese paseo en por Chile rodeado de gente y banderas, en aire triunfal y presidencialista, me pareció bien pero es súper convencional. Lo mejor, sin duda: lo de Karen y la familia.

Sobre Frei tengo intereses creados, por cierto. Lo central de su Franja son las historias de personas de carne y hueso, que han sido capaces de dar un vuleco a sus vidos aprovechando las oportunidades y en base a su propio esfuerzo, no para alcanzar el paraíso, sino para vivir mejor. Esto contado sin fanfarrias, sin sacar lecciones, sin los códigos típicos de la propaganda.

La que se vió en la primera noche fue la historia de Madelaine Huerta, la adolescente que obligó al gobierno (en esa época de Lagos) a cambiar la norma que  expulsaba del colegio a las alumnas embarazadas. La realizó Marialy Rivas, y tiene su  mirada. En las noches siguientes se verán otras historias de este tipo (incliuyendo la del propio Frei mañana domingo), contadas por diferentes realizadores, como Matías Cruz, Sebastián Lelio y Sebastián Moreno, entre varios otros.

Quisimos partir la Franja de propaganda electoral con Madelaine Huerta para fijar desde la partida cual es nuestra opción: dar protagonismo a la gente de Chile, y mostrar nuestro respeto hacia ella y nuestro orgullo por lo que han logrado hacer de nuestro país. Esto nunca se había hecho. Le podrá parecer “aburrido” a ciertos publicistas, que quisieran que las Franjas fueran una sucesión de spots publicitarios, pero no podrán decir que faltó audacia o que se usó una fórmula conocida.

Habrá que ver ahora como avanzan las Franjas, pues las fórmulas que ya se han adelantado van a ir adquiriendo su verdadero peso en la medida que pasan los días en esta maratón que apenas ha comenzado.

Eric ha vuelto

Sábado, 13 de Junio de 2009
YouTube Preview Image

Corría el año 1999. Plena campaña presidencial Lagos - Lavín. En una casa de Ñuñoa donde funcionaba una productora que tenía no me acuerdo qué relación con el actual diputado Enríquez-Ominami, operaba el equipo de la franja de Lagos. Era un ambiente bastante familair, pero destacaba la presencia de un franco-israelí, que operaba entre Paris y Tel-Aviv, de nombre Eric. Éste había sido colocado por el publicista francés Jaques Séguelá, quien figuraba como asesor comunicacional de la campaña . Eric actuaba como asesor-comisario de la franja, pero con los días se fue transformando en la práctica en su director. Él fue determinante, por ejemplo, en la decisión de darle a la franja un tono racional, discursivo, “presidencialista”. Lo que llevó a la decisión de poner a Lagos frente a la cámara, en un tono premeditadamente frío, casi sacado del “realismo socialista”, a emitir mini-discursos sobre diverssos tópicos, siempre con un toque algo sombrío y miserabilista, transmitiendo la noción que los problemas que nos aquejan son siempre muy superiores a los logros que hemos alcanzado. Pues bien, esta franja de Eric fue un shock para los telespectadores, sobre todo en contraste con la franja Lavín, que  había hecho propio el tono ingenioso, lúdico y optimista propio de la mítica franja del NO. Lo de Eric, definitivamente, no estaba en los códigos ni en el ADN de la Concertación. Ocurrió lo que sabemos en la 1a vuelta. Eric fue enviado de vacaciones al sur. Y otro equipo hizo la franja de la 2a vuelta, que con su “Chile mucho mejor” y con Lagos en terreno y mangas de camisa volvió al track histórico de la Concertación. Al final  ganó Lagos –y por cierto, Seguelá recorre el mundo diciendo que él fue quién lo sacó: c’est la vie.

Al ver ayer en YouTube el capítulo del diputado Enríque-Ominami explicando su renuncia al PS, me pareció ver la franja del Lagos de la 1a vuelta en 1999. Ma pareció  que Eric había vuelto. Esa puesta en escena “presidencial” –con bandera chilena incluída–, con el diputado hablando directo a cámara pero con cortes que revelan la edición, con una retórica solemne, abigarrada y algo afrancesada, fue definitivamente un faux-pas dentro de la exitosa teleserie que el diputado Enríquez-Ominami ha estado desplegando. Más allá del contenido mismo, que no estuvo mal, el resultado fue un desastre. Primero porque a este actor no le viene este personaje. El éxito del diputado Enríquez-Ominami viene de presentarse como “palomilla”, irreverente, arrebatado: ¿qué tiene que hacer ahí, fingiendo de Presidente?  No sé: es como ver al Rumpi haciendo de obispo. Un cineasta debería saber que hay ciertos actores pueden hacerse cargo de ciertos roles, y otros no: al Enríques-Ominami que hasta hoy conocemos, claramente no el da para actuar de Presidente –lo que no significa que no pueda darle en el futuro, pero e4sto requiere de una evolución y no de puede hacerse de buenas a primeras, porque ya no patrece actuación sino impostura.

Lo de YouTube fue un faux-pas, en segundo lugar, porque fue un capítulo inoportuno. La gente apoya al diputado Enríquez-Ominami no porque quiere que sea Presidente de la República, sino porque lo quiere utilizar para mandar un mensaje a los partidos de la Concertación y a las elites en general, diciéndoles que está cabreada de tanto eufemismo y de tanta rotación de los mismos rostros; ¡pero a  nadie se le ha ocurrido seriamente que Enríquez-Ominami pueda ser Presidente! (De hecho en las encuestas, que el diputado debería conocer, cuando se pregunta “quién cree Ud. que será el próximo Presidente de Chile”, las menciones a Enríquez-Ominami son mucho menores a los niveles de adhesión que consigue). Así entonces, poner a Enríquez-Ominami actuando como Presidente fue como romper el hechizo; algo así como tocar la campana anunciando que ya termina el recreo y que hay que volver a la lata de siempre.

El diputado, en suma, debió haber esperado un poco antes de lanzar este capítulo en que actúa de Presidente; y en el caso de hacerlo, haber intentado re-construir el personaje: la manera como lo hizo, definitivamente,  no calza por ninguna parte, y seguramente instaló en los espectadores una duda, una inconguencia, una sensación de impostura, que puede echar por tierra toda la teleserie. Sabemos, en todo caso, quién es el culpable: Eric, nuevamente.