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La Negación
Mediapolis
En Duna
Tironi en DunaComo parte de la maratón mediática que estoy efectuando para promocionar mi libro “Radiografía de una Derrota”, el martes estuve en la radio Duna, conversando con Héctor Soto y Cristián Bofill. Aquí va.
Mano a Mano con Guillier
Hay veces que un sale de una entrevista conmovido. Esta vez me pasó. Aquí está. Espero me ayuden a explicarlo. Mano a Mano Guillier - Tironi
Autoanálisis de un Sociólogo
Maldita Irracionalidad
Con este título dicté hace unos días una clase magistral para inaugurar el año académico de la facultad de Ciencias Sociales de la UNAB. La pueden ver, a quienes les interese, en http://www.eugeniotironi.cl/
Reflexiones a partir de Boris Cyrulnik
El 27F nos ha obligado a todos a encontrar maneras de darle inteligibilidad a lo que está pasando y a lo que viene. Con este afán estuve releyendo textos del neurosiquiatra Boris Cyrulnik, quien vino a Chile hace unos días. Éstas son mis reflexiones a partir de sus aportes.
I. DEFINICIONES Y CRITERIOS
• Definiciones:
o desastre: cuando una forma de vida se extingue o destruye, y no reaparece más;
o caos: cuando un orden se destruye transitoriamente;
o catástrofe: un brutal cambio –precedida de un caos— de la forma de vida; un quiebre que provoca la evolución entre un orden antiguo y un orden nuevo. Después de una catástrofe la vida y el sistema vuelven a funcionar, pero bajo otra forma.
• Cuando se pierde un ser amado, una edificación querida y colmada de recuerdos como una casa, o un espacio lleno de significado como un pueblo, un villorrio, un barrio, la persona pierde una parte de sí misma. Este vacío es el que debe tratar de llenar el contexto afectivo.
• La empatía es “un proceso afectivo que permite compartir una experiencia psíquica íntima, no obstante que las dos subjetividades permanecen separadas”. Ella constituye “el contrapunto a la agresión”. Es “la aptitud emocional de dejarse modificar por el mundo de otro, al que uno esta ligado”. Esto incluye “la aptitud de desorganizar el mundo propio cuando aquel de un próximo está desorganizado”.
• El bienestar no nace de la satisfacción de un placer, sino de la mitigación de un sufrimiento. Por ende, quien busque producir bienestar debe identificar cual es el dolor del que sufre. Esto es lo que produce el vínculo.
• El trabajo del duelo consiste en mantener un nexo con el ser perdido, porque ello es una manera de seguir amándolo y teniéndolo presente. En las catástrofes esto se pasa por alto en aras de la urgencia de encontrar soluciones y por efecto de la hemorragia de solidaridad.
• El deudo necesita reconstruir lo que perdió. No lo puede hacer real o físicamente. Lo debe hacer en el plano de la representación. Por esto son tan importantes los relatos, las fotos, las narraciones. También los ritos y todo aquello que teatralice y active el sostén afectivo de la colectividad hacia los deudos.
• El orden es algo que necesitamos para organizar nuestras estrategias de existencia es creado por un relato o narración, que presenta una realidad que es siempre cambiante y sujeta a quiebres. Es un “artificio del verbo”. Son los relatos los que impregnan de sentido a los acontecimientos. Por ende, se necesita de un relato que transforme el caos dejado x un desastre en una catástrofe.
• Los fabricantes de relatos (periodistas, artistas, etc.) deben evitar el discurso placebo que adormece a la gente (ya todo pasó, hay que mirar para adelante), el nocebo que aterroriza (no hay nada que hacer….), y emitir un discurso explicativo e interactivo: encuentros y consignas que permiten a la gente entender y manejar la situación. Esto es lo que permite el trabajo de la resiliencia.
• Después de una tragedia, las personas quieren volver al lugar de los hechos para “recoger los pedazos del yo quebrado”: una foto, un mueble, una planta….
• La primera reacción ante una catástrofe: ¿qué pasó?; ¿cómo se pudo haber evitado?; ¿qué hicimos mal?. La creencia irracional, el mito, la brujería; todo ello tiene una función de segurización en caso de catástrofe.
• Después de una catástrofe los sufrimientos psíquicos y morales no surgen de inmediato. Hay un tiempo de latencia. Las alteraciones tienen una cierta curva: crecen rápidamente y bajan al segundo año. Después de un trauma, 42% de las alteraciones se producen después de 1 mes, las que caen a 23% en 13 meses, para llegar al 2% después de 2 años.
• Factores que condicionan la respuesta a un trauma:
o La estructura del evento traumatizante condiciona la significación de la herida. “Uno perdona a la naturaleza, pero se sufre por más tiempo la herida inflingida por un hombre”. A tenerlo en cuenta a propósito de los saqueos…
o El desarrollo, experiencia e historia del sujeto o de la colectividad: a más fortaleza psicológica y capital social), menos efecto traumatizante.
o La organización de la ayuda después del trauma puede impulsar un proceso de resiliencia o bloquearlo –ambiente dinamizador o inhibidor de la resiliencia.
• ambiente dinamizador: aquel que permite adquirir o reponer la confianza del afectado en sí mismo;
• ambiente inhibidor: aquel que actúa precipitadamente; que cae en el activismo para negar (negador) los hechos. Es un mecanismo de defensa que protege, pero que frena la búsqueda de sentido.
• Caer en el activismo y evitar pensar para evitar que vuelvan las imágenes traumáticas en la memoria es una defensa que inhibe la resilencia. “Se necesita un acto de pasaje y no un pasaje al acto para comenzar el trabajo psíquico” resiliente.
• El modo como los otros ven nuestras heridas y nos hablan, nos …ayudan a estructurar nuestras respuestas”; a armar nuestras representaciones y relato. Esto explica por qué –según la experiencia – las personas que están más alejadas del epicentro de un terremoto sufren más que las que están cerca: porque carecen de la “escucha”, del entorno afectivo.
• 3 parámetros de la capacidad de resiliencia:
1. el desarrollo y la historia pre-traumática: por ejemplo, una comunidad bien organizada será más resiliente que una desintegrada.
2. La estructura del trauma (natural o humano); y
3. La organización de los apoyos post-traumáticos.
• Evitar que las poblaciones queden encerradas en una suerte de “campo de refugiados psíquicos”, incapacitados de participar en la aventura social.
• “La evolución resiliente no evita la pena o el sufrimiento cotidiano inflingido por la adversidad, pero utiliza la memoria de la herida para organizar una nueva manera de vivir”.
• El humor es protector; “presenta una situación traumatizante de manera tal que se desprenden sus aspectos divertidos, irónicos, insólitos” (Freud). El humor introduce un poco de aire, de liviandad.
• La manera más eficaz y corriente de mantener la estima de sí mismo después de una catástrofe es la búsqueda en el entorno de un chivo expiatorio. Es el mecanismo de defensa más arcaico. La gente se siente mejor cuando encuentra una razón a lo sin sentido.
II. PROPUESTAS O ÁREAS DE INTERVENCIÓN
• ¿Cuál es el vacío que dejó, en cada lugar, el terremoto? Hay un obvio, como en el caso de las pérdidas de vidas humanas. O las casas. Pero hay seguramente otros más recónditos, que habría que identificar.
• La empatía con las víctimas exige evitar el exceso de seguridad, de planificación, de orden, de normatividad. Algo así puede resultar agresivo. A los damnificados se le4s desorganizó el mundo. Ser empáticos supone hacerle sentir que aquello desorganizó también mi propio mundo”. Ojo, entonces, con la “sobre – organización”.
• Es indispensable escuchar las necesidades de los damnificados, aunque uno crea que sabe lo que necesitan. El bienestar viene de ahí: de la respuesta a las necesidades. Hay que hacer que las soluciones surjan “desde abajo” y no vengan “desde arriba”. Hacerlo, y tener la paciencia para ello, es parte fundamental del trabajo terapéutico y de la ayuda a los damnificados.
• No hay que seguir tratando a los damnificados como “víctimas”; como seres pasivos que no saben lo que quieren. Esto es inhibidor de la resilencia.
• Evitar que las catástrofes se transformen en un vehículo para responder a las demandas afectivas de los donantes, antes que a las necesidades psíquicas y materiales de los damnificados. Por ejemplo, tanta “buena onda”, tantos deseos de dejar atrás la tragedia, tanta presión por ser optimistas, tanta presión por tener respuestas rápidas, en fin, tanta urgencia, pueden terminar por termina por arrasar con el duelo a los damnificados, el cual necesita tiempo, calma, reflexión.
• Evitar el activismo, que es una forma de negación. Crear, en cambio, espacios de reflexión.
• Las víctimas necesitan re –crear, a través de una representación simbólica, lo que les pasó. Por esto son tan importantes los relatos, las fotos, las narraciones, las ceremonias, los ritos; todo aquello que teatralice y active el sostén afectivo de la colectividad hacia los deudos. Algunas ideas:
o Conciertos de recuerdo y homenaje
o Ceremonias religiosas
o Concursos de relato, pintura, fotografía.
o etc.
• Se necesita ir fabricando un relato o narración que vuelva a poner orden después del caos; que impregne de sentido a los acontecimientos. En esto tienen que ayudar los “fabricantes de relatos”. Evitar el discurso placebo y nocebo, y emitir un discurso explicativo e interactivo. Esto es lo que define el tono de la comunicación.
• Fomentar el retorno o la visita de los damnificados al lugar e la tragedia. Facilitarlo. Teatralizarlo. Registrarlo.
• El apoyo más urgente debe ir dirigido a aquellas localidades que disponen de menor capital social (organización comunitaria, iglesias, centros productivos, etc.). Son las menos resilientes y les costará más levantarse. El trabajo con estas comunidades debe ser social y psicológico tanto como material.
• Ojo con los traumas producidos por los saqueos o asaltos. Estos son más profundos y deben ser tratados, porque han dejado las heridas más profundas. Se necesita un mapa de estos eventos, e ir a esas comunidades a sanar esas heridas. ¿Quién lo hace? No es lo más glamoroso…
• Mostrar a damnificados que todo Chile y todo el mundo está escuchándolos, mirándoles, y preocupado de ellos. Esto crea un entorno afectivo muy positivo. Buscar las formas de hacerlo. Evitar, sin embargo, el “turismo solidario”, de los que van a ver y no ayudan en nada.
• Atención a los sufrimientos psíquicos y morales no se expresan varios meses después del trauma. Planificar trabajo de largo plazo.
La empresa del Presidente
Merengues
Al ver ayer el partido del real Madroid con el Barca en el Bernabéu, no pude dejar de pensar en las semejanzas entre los “galácticos” o “marcianos” de Florentino Pérez y los “Piñera Boys” de la nueva administración.
Muchas individualidades. Muchas estrelllas. Mucho juego para la galería. Pero poco trabajo de equipo. Poca imaginación. Y sobre todo, resultados que no guardan relación con las expectativas…
EUGENIO TIRONI (1951) es doctor en sociología de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, París. Investigador de Cieplan. Miembro del Consejo Superior de la Universidad Alberto Hurtado y director de Un Techo para Chile, Paz Ciudadana y Fundación Orquestas Juveniles e Infantiles. Ha sido profesor de diversas universidades en Chile y el extranjero. Autor o coautor de 22 libros, el último de los cuales es "Radiografía de una Derrota. O cómo Chile cambió sin que la Concertación se diera cuenta" (Uqbar, 2010).
