La Huella
No estaba en Chile para el terremoto. Sé todo lo que pasó, pero no lo viví en carne propia. Cuando converso con colegas, familaires y amigos, me doy cuenta que esto me separa irremediablemente de todos ellos. Una cosa es escucharlo y entenderlo, pero otra vivirlo. no haber estado aquí me da derecho a preguntarles cómo fue. Y soy testigo del desahogo. Es como si se abriera una compuerta y fluyera nuevamente el terror de la madtugada del sábado.
Me doy cuenta que las chilenas y chilenos sintieron literalmente que se morían. Que esto se acababa. Una experiencia de este tipo deja una huella imborrable. Nadie sale aún del todo de su sorpresa, de su impotencia, de su terror. Nadie sabe ahora qué hacer. Por esto el inmovilismo. La conversación recurrente sobre lo ocurrido. Los deseos de ayudar y no saber cómo. Andamos como sobrevivientes, aún atónitos y mascullando el milagro de estar vivos.
Algo cambió en el espíritu de los chilenos en la madrugada del sábado. Nadie escapaa del trauma. Esto dejará una huella profunda y perdurable. Todos estamos damnificados.
Hay que implementar una estrategia de superación del trauma. Esto parte por poner orden. Esto lo debe hacer el Estado. Y se necesita autoridad. Por esto es tan dañino que hayan desaveniencias ent5re el gobierno y la Armada, o entre el gobierno actual y el entrante. Sin unidad no hay autoridad. Y sin ésta no hay orden.
Tenemos que escucharnos. En cada círculo. En cada lugar. Creo que aún no se ha vaciado todo el terror que hay en cada chilena y chileno. Hay que vacieralo y compartirlo. Es un paso indispensable para superarlo.
Y luego tenemos que acompañarnos. Mostrar que estamos juntos. Sdentir que el dolor de cada chilena y chileno es mí dolor. Por esto es tan importante la “Teletón” del viernes. No importa la plata. Lo que importa es sentirnos juntos, como una sola comunidad. Lo que importa es sacarnos de la retina la imagen que hemos visto en las última horas, que han mostrado lo peor de nosotros mismo: la imagen de los saqueos, pillajes y auto-defensas. Esto debemos borrarlo cuanto antes; y sólo se logra con una muestra masiva de solidaridad.
Pero nada borrará la huella que ha dejado el terremoto en el alma de los chilenos. Hermos visto que la muerte y el caos están más cerca de nosotros de lo que creíamos, que la vida es más valiosa y dificil de mantener en este territorio de lo que suponíamos, y que cada uno por sí mismo no se la puede arreglar para sobrevivir ni para proyectarse.
EUGENIO TIRONI (1951) es doctor en sociología de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, París. Investigador de Cieplan. Miembro del Consejo Superior de la Universidad Alberto Hurtado y director de Un Techo para Chile, Paz Ciudadana y Fundación Orquestas Juveniles e Infantiles. Ha sido profesor de diversas universidades en Chile y el extranjero. Autor o coautor de 22 libros, el último de los cuales es "Radiografía de una Derrota. O cómo Chile cambió sin que la Concertación se diera cuenta" (Uqbar, 2010).

Tiempo habrá para evaluar. Primero habrá que reparar el alma.Pero a la hora que llegue permitame indignarme por anticipado con la presidenta, con su ministro de defensa y con todos aquellos asesores que ha hecho de este el más grande error que se ha cometido jamás.
Sergio
deberias dejar tu indignacion con la presidenta para otro momento. como digo Rodrigo Hapzenter (future ministro del interior) no es el momento de criticar las actuales y las futuras autoridades
Viejo no hay plazos para para criticar la imbecilidad y la tibiesa de caracter en momentos críticos en la que vidas humanas se pierden exponencialmente.Podríamos hacer una encuesta de popularidad no te parece?. Esta vez si que los milicos eran la mejor solución.
…como añoro el Chile de la semana pasada, con la chimuchina politica, la faràndula, etc. Dicen que niño chico es problema chico…me parece que Chile era aquel niño. Hasta me dan ganas de ser solidario con Piraña….esa onda.
No puedo dejar de comentar la estupidez infinita de la Alcaldesa de Concepciòn ,la tal Van ……, especialista en apagar incendios con bencina, con su permanente sonrisa bovina en su rostro enajenado y despachandose comentarios como …”de Santiago no ha llegado nada..” (sàbado en la mañana..¿sabrà cuanto demora en cargarse 200 camiones?) O ante la pregunta de las normas de construcciòn: “bueno, yo no soy constructora, soy mèdico…” ¡¡¡Primero que nada eres alcaldesa, mujer tonta, y tu obligaciòn es saberte al dedillo las normas de construcciòn….¡¡¡ Con una docena de personajes como esta en esta dificil hora en puestos claves, la nueva administraciòn va a hacer agua por todos lados.