Los caminos se bifurcan
Ha pasado el CEP. Se han escrito ríos de tinta. No hay lado que no se haya mirado. Pues bien: ¿y ahora qué?
Para ningún candidato, a decir verdad, la CEP ha sido decisiva. Piñera no arriba a los 40 puntos, pese al gigantesco despliegue publicitario y al respaldo unánime de su sector, pero sigue punteando –lo que no es poco. Frei no sube, e incluso baja en el márgen, y sus atributos personales se deterioran, pero logra posicionarse como EL contendor de Piñera. Y MEO, aunque sube, no satisface sus propias expectativas (que ya están desatadas): no alcanza los 20 puntos, sigue a dos dígitos de Frei –su verdadero contrincante– y no logra hacer creer que puede ganar y ser Presidente.
¿Conclusión?: la campaña sigue abierta.
Curiosamente, los analistas han puesto una inusitada atención en la evolución de los atributos personales de los candidatos. Nunca he confiado demasiado en este indicador, pero asumámoslo. ¿Qué indica? Básicamente que Piñera y MEO suben en todos ellos, y Frei baja o se mantiene.
Tanto Piñera como MEO dependen de lo que ellos mismos puedan hacer y representar como candidatos. MEO no tiene una fuerza política que lo respalde, y Piñera necesita deshacerse simbólicamente de ella, pues representa un peso ante que un impulso a sus aspiraciones. La derecha, en efecto, es menos que Piñera; y el respaldo que éste muestra en la CEP es fruto de sí mismo antes que de la cultura política que le respalda.
La situación de Frei es la opuesta. Es, hasta ahora, una candidatura esencialmente “corporativa”. Vale decir, lo que marca en la CEP viene fundamentalmente del peso de la cultura política de la Concertación. De hecho, su apoyo coincide casi exactamente a la adhesión que ella recoge. Por lo tanto, el esfuerzo que hizo en los últimos meses para “ordenar la casa” parece haberle rendido algunos frutos, aunque ha tenido un costo en lo que respecta a sus propios atributos personales.
¿Qué implicancias tiene esto para lo que viene? ¿Podrán Piñera y MEO mantenerse o seguir creciendo en base solamente a sus atributos personales? ¿Podrá Frei subir sólo apelando a la fuerza corporativa de la Concertación?
Mi opinión. Creo que lo que viene es difícil para Piñera y MEO. La relación (en este caso con los electores) basada en puros atributos personales tienen un rendimiento decreciente. Se necesita algo más: intereses, identificación, cultura, rutina; lo que deseen. El carisma es frágil, y lo peor, quebradizo. Lo sabemos en las parejas; lo sabemos muy bien en las empresas; con más razón en política.
En las empresas, en efecto, quellas cuyo valor en la bolsa sube a causa del carisma de su CEO (el cual debe hacer público periódicamente su parte médico para mantener la confianza de los accionistas), no son nunca muy seguras. Aquellas, en cambio, que tienen liderazgos colectivos, muchas veces anónimos, y activos visibles, son el mejor refugio en caso de incertidumbre.Aquí está el punto fuerte de Frei, y el débil de sus contrincantes.
Piñera y MEO, por lo tanto, estarán obligados en las semanas que vienen a poner menos relieve en sus atributos personales, y más en lo que ellos representan, social, cultural y políticamente. Seguir en lo que están suena muy riesgoso.
El desafío de Frei en las semanas que vienen es el opuesto. Lo que tiene lo ha conseguido con la Concertación. Es su piso. Ahora necesita crecer, expandirse. Esto no lo conseguirá apelando a lo mismo (vale decir, con “más Concertación”). Lo conseguirá sacando a relucir sus atributos: autoridad, credibilidad, consistencia, identificación con los “chilenos de a pié”, etc. Entra, para decirlo así, en una etapa mucho más personal, donde sus atributos se ponen a prueba.
En suma, los caminos de Piñera y MEO, de una parte, y de Frei por otra, ahora se bifurcan. Mientras los primeros deberán “corporativizar” sus campañas, Frei deberá “personalizarla”, mostrando más su carácter. Veremos cómo lo hacen, y cómo reacciona el respetable….
EUGENIO TIRONI (1951) es doctor en sociología de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, París. Investigador de Cieplan. Miembro del Consejo Superior de la Universidad Alberto Hurtado y director de Un Techo para Chile, Paz Ciudadana y Fundación Orquestas Juveniles e Infantiles. Ha sido profesor de diversas universidades en Chile y el extranjero. Autor o coautor de 22 libros, el último de los cuales es "Radiografía de una Derrota. O cómo Chile cambió sin que la Concertación se diera cuenta" (Uqbar, 2010).

Luz al final del túnel.
Ayer me dolió la guata ver al mono con navaja de MEO repartiéndola con ventilador en Tolerancia 0.
Cuando sacó a pito de nada una portada de La Tercera, como si fuese un as bajo la manga, para ofender a Escalona, Gómez y Latorre, tuvo su propio clímax.
De descalificación mucho, de contenido muy poco.
Después de masticar la rabia me percaté que había dicho un par de cosas:
1° Todavía quiere a la Concertación (aunque UD no lo crea)
2° Se refirió en buenos términos a Océanos Azules.
¿No cabe la posibilidad de en base a estos sentimientos positivos alcanzar un pacto de no agresión con miras a la 2° vuelta?
Si todos sabemos que no gana, ¿ porqué no ofrecer apoyo para la 2° vuelta, buscando consecuente reciprocidad ?.
Se que es complicado pero para eso están ustedes.
Por si a caso no soy girardista para nada, son escalonista y pragmático.
Concuerdo con el muy buen análisis, y además simple, del mapa electoral actual.
En el análisis comparativo creo en cambio que se sobreestima el poder inercial de la marca Concertación encarnada por el poder de los partidos. Cuando se trata de los indecisos estructurales y los desencantados hacia los que hay que dirigir la campaña, pienso que las cosas dependen más de las expectativas que de los intereses. En estos momentos, ¿se espera y prefiere una empresa que da seguridad a pesar de su lentitud e inercia, o una empresa con caras visibles que connotan mayor habilidad gestionadora y/o innovación? La primera alternativa es para la gente mayor, la segunda es para gente más joven y para apáticos inscritos.
Es cierto, las cabezas visibles, como la de un Steve Jobs, hacen perder peso al cuerpo. Pero la marca Concertación se ha desprestigiado por los movimientos de su cuerpo y ha resucitado un poco por su espíritu, encabezado por Bachelet. El proteccionismo social renueva los alcances del sentido original de la “Concertación” (aquel del 88), reflota su capital moral en la defensa y enaltecimiento de la dignidad de las personas. La lucha contra la desigualdad adquiere con estas políticas sociales enarboladas en crisis una nueva encarnación.
¿Cómo potenciar este espíritu traspasándolo a Frei, cómo se construye un puente entre Frei y Bachelet? A quien interesen mis humildes recomendaciones estratégicas para la campaña de Frei, las encontrará aquí: http://gramatitis.blogspot.com/
Un “charquito” mas a los “rios de tinta” que ha generado la CEP.
Veamos:
- pag. 18 se consulta “si 1 es la izquierda y 10 la derecha, ¿donde se ubica ud? El punto que arroja mayor resultado, 25%, es el 5, lease, el centro.
- pag. 19, igual ejercicio referido a Frei: 21% en el 5, centro.
- pag. 20 id. con Piñera: 34% NOTA 10, ESTO ES, EL EXTREMO DE LA ESCALA.
- pag. 21 id. MEO: nota 5, 23%, Centro.
Ergo, el centro està en candidatos concertacionistas, el centro decide en Chile y el centro le es ajeno y esquivo a Piñera, asì movilize 500 micros al Arena, 500 aviones, 500 trenes o toque las puertas de cada uno de los hogares de Chile con promesas o cohecho……¡¡¡la gallà no es h_ _ _ _ _ a¡¡¡
Así el único que pierde es MEO. Está haciéndose una zancadilla, porque con eso le comunica a los chilenos que su candidatura no tiene sustento. ¿Con quién gobernaría? ¿Qué orgánica lo apoyaría? ¿La defensa Civil, los bomberos o las FFAA? Por lo demás los votos de MEO no se los lleva para la casa en una segunda vuelta. Son de los electores y nada más que de los electores. Así que de pactos…niente!
Anoche los panelistas de Tolerancia Cero mostraron las garras con Marco, y él no estuvo en su mejor momento. Pero más allá de su performance, el trato que le dieron fue muy distinto al que le otorgaron a Piñera. Incluso Paulsen y Del Río fueron los más ecuánimes sin dejar de ser puntudos. Mal por ese programa. Con Frei, en cualquier caso, serán suavecitos, ya que le tienen respeto en virtud de su pasado y miendo por si llega a presidente.
Villegas se pasó ayer para mostrar su falta de peso específico como argumentador: su furia contra Enríquez era visceral, propia de un tipo molesto con otro, sin ideas ni otras. Muy lejos del periodismo y de lo que se considera una opinión fundada. Sabemos por qué Villegas es así de amargo: como escritor es pésimo y como columnistas está en caída libre. Dice detestar a los especuladores y que tiene amplias lecturas. Pero se gana la vida hablando sin fundamentos y sin citar a nadie.
Muy bueno el texto sobre Tomás Moulian en la La Nación. El de la ministra también era de calidad. Se notaba una emoción en ambos. Felicitaciones.